El TLC aumentará las ya grandes dificultades del sector agropecuario colombiano y le impondrá nuevas normas supraconstitucionales que obstaculizarán el ejercicio de los derechos colectivos de campesinos, afros e indígenas.
El TLC cada vez aparece más extemporáneo. Cuando la iniciativa empezó a discutirse en el gobierno de Clinton, se consideraba que el libre mercado era una bendición que favorecía a todos los participantes.
Con el TLC se pone a competir, en condiciones desventajosas para Colombia, a nuestro débil aparato productivo con la primera economía del mundo, fuertemente exportadora de productos agrícolas, industriales y de servicios y decenas de veces más grande.
Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 14 de octubre de 2011.
El TLC con Estados Unidos es lo más malo que le ha ocurrido a Colombia luego de la Independencia de España, el 7 de agosto de 1819. Porque lleva las relaciones entre los dos países a unas muy parecidas a las que tuvo la Nueva Granada con la Corona española, le arrebata al país toda posibilidad de resolver sus graves problemas económicos, sociales y políticos, condenándolo, mientras dure el Tratado, a la pérdida de la soberanía, el atraso científico y productivo, la desnacionalización económica, la concentración de la riqueza, el maltrato laboral y ambiental, la corrupción, el desempleo y la pobreza. Ganarán, sí, los pocos colombianos que logren separar su suerte personal de la de la nación, al conectar sus intereses con los de las trasnacionales que avasallan a Colombia.
Jorge Enrique Robledo, Senador de la República
Bogotá, octubre 20 de 2011
Doctor
FIDEL CANO
Director El Espectador
Ciudad
Cordial saludo:
En su artículo del domingo pasado en defensa del libre comercio, Alejandro Gaviria no hace juicios, expresa prejuicios. Y con qué exageración. Para descalificar a quienes nos oponemos a los TLC es capaz de decir: “Sea lo que fuere, siempre que se juntan reaccionarios y radicales para defender el statu quo incumbe ponerse del otro lado. Por principio. Sin (...)
La calidad nacional y democrática del sindicalismo se mide por su consecuencia con los intereses de las clases trabajadoras y el pueblo colombiano; por la verticalidad a la hora de desechar las conductas conciliacionistas y patronales, es decir el esquirolaje e inconsecuencias con los intereses de la clase y de la nación, y por la persistencia en construir organizaciones fuertes que contrarresten la dispersión y adopten un funcionamiento democrático.
Artículo de Libardo Gómez
Diario de Huila, Neiva
Junio 6 de 2011
Rubén y Mónica, al igual que miles de jarreadores están felices y tienen sobrados motivos para estarlo, el gobierno a través de los Ministerios de Protección y Agricultura, dictó el decreto 1880 que reconoce como licita y necesaria la venta de leche cruda en cantina y elimina la prohibición expresa en el decreto 616 del 2006.
Foro Internacional de Justicia Climática, Cancún, 10 de diciembre de 2010
1. Convocados por cientos de organizaciones mexicanas e internacionales de todos los continentes, obreros, campesinos, pueblos indígenas, organizaciones de mujeres, del movimiento urbano popular, ambientalistas, Ong’s, activistas, intelectuales, nos reunimos en Cancún entre el 5 y el 10 de diciembre, simultáneamente a la realización de las negociaciones de la COP 16. Llegamos a Cancún como fruto de un largo e intenso proceso de educación popular, talleres y discusiones, en México y con nuestros (...)
La cadena láctea nacional está amenazada y en trance de quedar en la ruina debido a las políticas públicas ajustadas a tratados y compromisos de libre comercio, a la permisividad oficial con los abusos del oligopolio industrial -que controla la pasterización- contra los productores así como a las importaciones y el contrabando de diversos productos, especialmente de lactosuero.
Los 500 mil predios ganaderos colombianos, de los cuales el 65% posee menos de 8 reses, producen 6 mil quinientos (...)
Desde 2008, cuando comenzó a extenderse la última crisis mundial, que se inició en EEUU, el G20 asumió unilateralmente el rol de foro encargado de buscar soluciones sin tener en cuenta la opinión de los demás países que integran la ONU y de diversos análisis críticos, como el reflejado en el informe Stiglitz
En un comienzo se incorporaron en el debate del G20 temas como desarrollo, empleo y medio ambiente y se llegó a hablar de soluciones de fondo que replantearan la arquitectura financiera (...)