Pleito por los textiles panameños

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El Espectador 4 ago 2016

Prorrogación de aranceles que la OMC ordenó desmontar y un proyecto de ley en Panamá que afectaría a Colombia son las medidas proteccionistas que ponen en juego US$2.394 millones en exportaciones.

Se cocina un nuevo pleito comercial con Panamá: esta semana se conoció que el Gobierno vecino prepara un proyecto de ley para crear una lista de países que aplican acciones discriminatorias o que impliquen una lesión a los intereses económicos o bienes comerciales panameños. Las medidas no sólo incluirían cuestiones arancelarias, sino migratorias. Y entre esas naciones perjudicadas estaría Colombia, lo cual sería el resultado de que las autoridades nacionales prorrogaran hasta noviembre el decreto que aplica aranceles mixtos a textiles, prendas de vestir y calzado provenientes de la Zona Libre de Colón (Panamá). Un impuesto que se amplió aun cuando la Organización Mundial del Comercio (OMC) emitió un fallo ordenando su desmonte.

La ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Claudia Lacouture, afirmó que “Colombia no está desacatando el fallo de la OMC, sino que se encuentra cumpliendo con los procedimientos estipulados por esta organización para el desmonte de este arancel. Este viernes se conoce quién será el designado para servir como árbitro en este proceso, que puede durar entre 6 y 18 meses, de acuerdo a la experiencia internacional de algunos casos similares”. Respecto al proyecto de ley que se está preparando en Panamá, el Ministerio indicó que no hará ningún pronunciamiento, ni implementará medida alguna hasta que el gobierno del país vecino informe formalmente a las autoridades locales.

Aunque este viernes se sabe quién será la persona a cargo del proceso de conciliación entre ambas naciones, no quiere decir que las relaciones diplomáticas vayan a mejorar. Por un lado, el proyecto de ley sigue en firme, ya fue aprobado por el Consejo de Gabinete panameño y será presentado a la Asamblea Nacional por el Ministerio de Hacienda y Finanzas. Además, Colombia está utilizando el desmonte de los aranceles mixtos como un factor de negociación y así hacer presión para que se firme el acuerdo de información financiera entre ambas naciones.

Sin importar quién tenga la razón, lo que no se puede negar es que hay mucho dinero de por medio. El proyecto de ley que promueve el gobierno panameño implicaría que los países que queden en su lista pagarían más impuestos en productos que exportó Colombia a este país centroamericano en 2015: carbón (US$2,44 millones), prendas de vestir (US$12,9 millones) y flores (US$4,85 millones). Asimismo, Panamá es el cuarto socio comercial colombiano, con ventas externas totales de US$2.394 millones el año pasado. De manera que el contraataque de la nación vecina afectaría a más de un sector local.

Para Carlos Eduardo Botero, presidente del Instituto para la Exportación y la Moda (Inexmoda), “es completamente justificada la prórroga que hizo el gobierno colombiano. Apoyamos completamente esta medida pues el sector textil colombiano es uno de los que más se están viendo afectados por el contrabando. Y aunque Panamá esté presionando por medio de un proyecto de ley que nos afectaría, es preferible ver reducidas nuestras exportaciones que seguir permitiendo la ilegalidad. Por esto es muy importante que en los meses que dure el proceso de conciliación ante la OMC, las autoridades colombianas logren que se concrete el acuerdo de información financiera. De esta manera, cuando termine el desmonte de aranceles mixtos, nuestro país ya tendrá una forma de vigilar los cargamentos que ingresen al mercado nacional”.

El arancel mixto que repudia Panamá incluye un impuesto ad valorem y otro específico, es decir, uno que equivale a un porcentaje del valor de la carga y una tarifa fija con respecto al peso del envío. En el caso de confecciones, las importaciones iguales a US$10 (kilo) pagan el ad valorem de 10 % más otro impuesto de US$5 (kilo) de producto. Y todo lo que se importe por más de US$10 (kilo) paga 10 % más US$3 (kilo). En su informe inicial, la OMC encontró que dicho arancel excedía en determinadas situaciones los aranceles máximos que Colombia no debe superar. Sin embargo, Lacouture justificó este gravamen diciendo que se estableció para prevenir la subfacturación de importaciones y desincentivar operaciones de comercio ilícito sin afectar el comercio legal.