TLC con la Unión Europea, ¿Qué vamos a exportar?

TLC con la Unión Europea, ¿Qué vamos a exportar?

El próximo  1 de agosto se activará la Cláusula de Aplicación Provisional del Acuerdo de libre comercio con la Unión Europea aprobada en marzo del año pasado.  Esta cláusula permitirá que el acuerdo entre en vigor pese a no haber sido aprobado aún por el Congreso colombiano. En medio de la discusión que tímidamente renace a raíz de este TLC, los amigos del “libre” comercio reviven mentiras sobre este modelo sin intentar siquiera responder la pregunta más elemental: ¿Qué es lo que vamos a exportar?

En la lógica de las verdades a medias se sugiere en el debate que por ejemplo un alto nivel en indicadores demográficos, de PIB per cápita, y/ó en los niveles de importaciones,  representan perse el éxito de las ventas colombianas a los europeos. Así se escuchan frases vagas como la del Senador Carlos Motoa, ponente ante el Congreso del Tratado con el viejo continente:“Ese es un mercado que tiene alrededor de 500 millones de potenciales clientes que traerían grandes beneficios al país”; Y otras de los voceros del Ministerio de Industria y Comercio como: “…según la Organización Mundial del Comercio (OMC), se trata del primer importador con cifras estimadas a 2011 en USD 1.690 miles de millones[1].

Al contrastar el nivel de las importaciones europeo con su nivel de producción, constatamos que no es el valor nominal de las importaciones lo que hay que resaltar, sino su gran capacidad de producción. Veamos:En el 2010 por ejemplo, al contrastar el PIB (17,5 USD billones) y las importaciones europeas (USD 2.049.251 millonesó2,0 USD billones) resulta que de cada 100 dólares producidos por la Unión Europea, solo se empleaban 11,65 dólares para adquirir productos del extranjero. Al extender las cuentas sobre los últimos siete años tratando de obtener una muestra más representativa la relación disminuye a 10,7 dólares. Es decir, un europeo con 100 dólares en su billetera destina solamente el 10% para comprar productos importados. Cifra que debería aterrizar las cuentas alegres del Gobierno y la Unidad Nacional

Un ejercicio sencillo basado en las cifras del comercio exterior europeo refleja que de tan alegres “oportunidades” más bien son pocas las probabilidades, porque la pregunta clave no es cuanto importan ni cuántos habitantes son, sino si efectivamente producimos lo que ellos necesitan importar.

¿Qué compra la Unión Europea?[i]

De esos USD 2.049.251 millonespara las importaciones, se destinan USD 608.627 millones (el 29,7% de las compras al extranjero) para la compra de combustibles minerales, gas, carbón y materias primas no combustibles,ferronqiquel, chatarra y materias primas en general, productos que no necesitan acuerdos de libre comercio.

De los USD 1.440.623 millones restantes se destinan 604.529 (el 29,5% del total de las importaciones) para comprar maquinaria y equipo de transporte. Colombia no exportó nada en este rubro. De los USD 836.094 millones restantes, USD 270.501 millones (13,2% de las importaciones) son usados para la importación de manufacturas misceláneas donde sobresalen artículos prefabricados de edificios, sanitarios, calefacciones; también calculadoras, relojes, artículos de óptica, calzado etc. cuya producción nacional cuando más,como en el caso del calzado, es exigua y/o artesanal. Colombia exportó USD $0 (cero).

Quedan USD 565.593 millones de los que se destinan USD 215.171 (10.5%) millones para importar manufacturas convencionales que incluyen textiles y confecciones, productos metalmecánicos, bienes de madera, etc. Según las cuentas del ministerio de Industria y Comercio, Colombia tampoco exporta nada de esto a la Unión Europea, o su valor es insignificante para no entrar en los 15 productos que ocupan el 96% de las exportaciones al viejo continente.

Señalan desde el gobierno que el sector industrial con mayores “oportunidades” es el de los textiles y las confecciones. Sin embargo, al examinar en detalle  las importaciones europeas en estos sectores encontramos que, en el de confecciones  el 90% de las importaciones son suministrados por 10 países: China (con el 50%), Turquía, Bangladesh, India, Vietnam, Sri Lanka, Tunes, Marrueco, Pakistan e Indonesia. En el sector de textiles, hilos y tejidos, el panorama es similar: El 84,5% de las importaciones provienen también de 10 países: China, Turquía, India, Pakistán, Estados Unidos, Suiza, Corea del Sur, Japón, Indonesia y Egipto.

Colombia no solo no exporta nada en estos sectores a la UE, sino que además tiene que superar a verdaderas potencias que tienen totalmente dominado el mercado europeo de las importaciones, potencias que además tienen en jaque el sector textil y confecciones colombiano.

De los USD 350.422 millones que quedan se destinan USD 186.482 millones (el 9,1% del total de las importaciones) para la compra de productos químicos. En este rubro se incluyen productos químicos orgánicos e inorgánicos, fertilizantes, perfumes, cosméticos  colorantes, plásticos y productos medicinales y farmacéuticos. Las ventas colombianas en estos sectores son nulas, exceptuando las de productos cosméticos, otro sector que han señalado entre “los grandes ganadores de los TLC”, ahí se “destacan” las ventas por USD 16.156 millones de aceite de coco, aceite de almendra y aceites de babasú, que representan el 0,5% de las exportaciones colombianas a la UE.

Hasta aquí, del 92% de las importaciones europeas, los márgenes de participación de las ventas colombianas que no necesitan TLC son prácticamente nulos o tendientes a cero. Colombia no vende nada de lo que a los europeos les interesa comprar.

Finalmente, restan USD 163.940 millones de los cuales se destinaron USD 116.807 millones (5,7%) para la compra de alimentos, productos agrícolas (4,1%) y bebidas y tabaco (1,6%). Sobra decir que la Unión Europea es una potencia agrícola y su nivel de subsidios para este sector alcanza 75 mil millones de dólares, esto explica que la oferta de productos agrícolas que exportamos se limite prácticamente a las ventas de banano y café que en el 2010 alcanzaron USD $1.042 millones, que son según el Ministerio, los grandes ganadores en el capituloagrícola.

El café y el tabaco (como el aceite de palma, el biodiesel y las flores)  ya contaban con  aranceles 0 (cero) para su entrada a Europa por el Sistema General de Preferencias SGP (Plus) y el banano ni siquiera alcanzó el “libre” comercio pues pese a que existió una disminución, el arancel quedó en 75 Euros por tonelada[2], listo a competir con España, el principal productor de banano de Europa y una fila enorme de  ex colonias europeas especializadas en productos tropicales como el banano. Se sabe también que os beneficios de dicha disminución lo verán principalmente empresas extranjeras de origen estadounidense y europeo, como DoleFood, Del Monte, Banafruit, Banacol y Sunisa que controlan el 52,6% de las exportaciones colombianas de la fruta al mercado europeo.

Este tratado también será tristemente recordado por no incluir, a petición de la Unión Europea, el arroz, producto básico de las importaciones europeas y donde hubiésemos podido competir; traer “embarazado” un TLC con Turquía[3]; y en especial por someter a Colombia a la avalancha lechera de Europa, aniquilando la producción nacional y más de 450 mil familias que viven de este producto sobreviviente, como pocos, de la apertura de los años 90[4].

Así las cosas, está claro que Colombia exportará lo mismo que venía exportando, los mismos productos minero energéticos y frutos tropicales (café y banano) que ocupan el 92% de las exportaciones al viejo continente. Mientras, seguiremos importando viejos y nuevos productos industriales y agrícolas, para terminar de consolidar el proyecto de país minero, por siempre subdesarrollado, que el libre comercio y sus agitadores extranjeros y criollos, tienen preparado para Colombia.

Julio César Peluffo Jhon

Cedetrabajo

RECALCA

@juliocpj88

 



[1]http://www.elespectador.com/noticias/politica/articulo-392278-tlc-union-europea-aprobado-senado

[3] Ver: Economía política del TLC con Turquía, el otro capítulo del TLC con la Unión Europea.  Recalca

[4]Situación y efectos sobre el sector lácteo detalladamente reseñado en  “Colombia, una pieza más en la conquista de un “nuevo mundo” lácteo.” Recalca.



Las cifras y datos sobre la producción y comercio de la Unión Europea y Colombia, fueron extraídos de las siguientes fuentes.